El Kia Sportage es uno de los C‑SUV de referencia en Europa. La quinta generación (NQ5) específica para nuestro mercado incorpora un interior con doble pantalla curva de 12,3”, más conectividad y un paquete ADAS completo. La gama ofrece 1.6 T‑GDi de 150/160 CV, diésel 1.6 CRDi MHEV de 136 CV y dos opciones electrificadas: HEV 230 CV y PHEV 265 CV (este último con 540 l de maletero). En las versiones térmicas/HEV el volumen llega a 591 l. Detrás hay cuatro generaciones clave: NB (1993), JE/KM (2004), SL (2010) y QL (2015), con hitos como el salto a plataformas unibody y la llegada del DCT7 y del MHEV 48V. Hoy compite de tú a tú con Tucson, Qashqai, 3008, RAV4 o Tiguan.
Ver historia completa
A comienzos de los 90, Kia exploró el auge de los todoterrenos compactos con el Sportage (NB; 1993), entonces un 4x4 de chasis de largueros con mecánicas Mazda/Ford. En Europa incluso se montó entre 1995 y 1998 en las instalaciones de Karmann (Alemania), una pieza poco conocida que ayudó a impulsar entregas locales. Aquel primer Sportage ofrecía versiones 5 puertas y cabrio de 3 puertas: robusto y versátil, pero limitado en seguridad y refinamiento frente a rivales japoneses. Con la segunda generación (JE/KM; 2004–2010), el Sportage se convirtió en un crossover unibody, compartiendo base con el primer Hyundai Tucson. El cambio fue radical: mejor confort, más equipamiento y una gama adaptada a Europa con el 2.0 CRDi (112/140 CV) y el 2.0 gasolina (150 CV). En 2006 arrancó la producción europea en Eslovaquia (Žilina), lo que afianzó su cuota en España y el resto del continente. La tercera generación (SL; 2010–2015) llegó con el diseño de Peter Schreyer y motores clave para el mercado español: 1.7 CRDi (115 CV), 2.0 CRDi (136/184 CV) y, según mercados, 1.6 GDi (135 CV). Además de un gran salto en calidad percibida, logró la máxima valoración en seguridad europea de su época. Empezó a sonar como compra sensata: amplia garantía, equipamiento abundante y costes contenidos. El cuarto Sportage (QL; 2015–2021) afinó chasis e insonorización y estrenó el 1.6 T‑GDi (177 CV) con DCT7, manteniendo diésel populares (1.7/1.6/2.0 CRDi). Tras el restyling de 2018, Kia introdujo el 48V EcoDynamics+ en algunos diésel, además de un paquete ADAS más ambicioso (FCA, ACC, LKA) en niveles altos. Paralelamente, se popularizó el formato GT‑Line para quienes buscaban una estética más deportiva. La quinta generación (NQ5; desde 2021) tiene una variante europea de batalla más corta y un interior presidido por la doble pantalla curva de 12,3”. En mecánicas, Europa recibe 1.6 T‑GDi 150/160 CV, 1.6 CRDi MHEV 136 CV, HEV 230 CV y PHEV 265 CV (este último con tracción total). El maletero alcanza 591 l en térmicas/HEV y 540 l en PHEV. En conectividad y asistentes, el salto es notable respecto al QL. En el plano de versiones especiales, el Sportage ha tenido ediciones 30 Aniversario y acabados GT‑Line con tarado de chasis específico y neumáticos de mayor sección. También ha aparecido en rankings de ventas como el Kia más comercializado globalmente en varios ejercicios recientes. Competitivamente, en España se mide a Tucson, Qashqai, 3008/408, RAV4 o Tiguan. Su receta: garantía larga, dotación generosa y oferta electrificada completa. Los rivales híbridos como RAV4 brillan en consumo urbano, pero el HEV del Sportage se acerca y el PHEV permite 50–70 km eléctricos WLTP si se recarga a diario. En usados, el SL 1.7 CRDi demanda historial de DPF/uso en carretera. En QL, conviene probar el DCT7 en maniobras para detectar vibraciones y confirmar campañas europeas (HECU ABS/ESC) y la del arnés de remolque. El NQ5 HEV/PHEV brilla por etiqueta ECO/CERO y menores costes en ciudad; es clave verificar actualizaciones, estado de neumáticos 18/19" y mantenimiento anual en la red oficial.